Inicio

Fabricacion de Calzado a la medida. en Hormas normales o Ortopedicas. Todo tipo de articulos de cuero.



Somos una empresa emergente, queriendo darnos a conocer por este medio. Esperamos darle a nuestros posibles clientes un grado de confianza como el que le hemos dado a los actuales, que nos han motivado a crear esta pagina.


Aqui les dejo las imagenes de algunos de los articulos que fabricamos actualmente. Espero les guste.

http://www.calzadosbonelli.herobo.com/index.php?p=1_5_Galeria-de-Fabricacion


¿Por qué necesitamos zapatos?

La mayoría de las personas camina más de 200,000 kilómetros durante su vida.

Esto sólo se logra con piernas y pies saludables. En gran parte del mundo los zapatos se utilizan para proteger y dar apoyo al pie. En Europa se han usado  zapatos desde tiempos prehistóricos. En climas cálidos, las personas pueden caminar descalzas o usan sandalias para proteger la planta del pie de lesiones  provocadas, por ejemplo, por piedras filosas. No obstante, existen personas que parecen no tener problemas para caminar y correr descalzas, como lo han  demostrado algunas veces los atletas africanos. Para algunos de ellos, la única razón para usar zapatos pareciera ser la obligación con su patrocinador. Sin  embargo, estos atletas constituyen excepciones. Como se mencionó anteriormente, el calzado protege los pies, no sólo del frío y de lesiones directas causadas  por piedras, vidrios y otros materiales del suelo, sino también del impacto que causa cada paso. Hay una diferencia entre caminar sobre una alfombra gruesa o  saltar los dos últimos escalones de las escaleras y caer con ambos pies en un piso de concreto. En las tiendas pueden encontrarse zapatos de buena calidad y ajuste y no es  necesario que sean hechos a la medida.

 

 

¿Cuáles son las características de un buen par de zapatos?

Para cumplir con las funciones de protección y apoyo, un zapato debe quedarnos bien.

Esto significa que la parte del zapato que rodea al talón debe ceñirse cómodamente a éste para mantener al pie (especialmente al talón) en la posición  correcta al estar de pie o caminar. La parte del zapato que rodea la porción delantera del pie y los cinco dedos debe tener suficiente espacio a lo largo, ancho alto. El empeine del zapato debe cerrar, preferiblemente con cordones o velcro para evitar que el pie se deslice hacia adelante. Dado que los pies de  las personas tienen diferentes formas, deben medirse el largo y el ancho de ambos pies para poder seleccionar el calzado con el ajuste adecuado. Todos los  zapatos son fabricados sobre una horma que representa el molde de un pie. No todos los pies son idénticos; por lo general, los europeos tienen pies más  angostos que los americanos y por eso existe una diferencia entre las hormas europea y americana. Al elegir calzado, un buen AJUSTE es más importante  que la MARCA. Esto es de particular importancia cuando se compra calzado para niños, quienes podrían pensar que la moda y la marca son más importantes que el ajuste. La parte superior del zapato y la suela deben estar hechas de cuero preferiblemente o, en caso de calzado deportivo, de un material a través del cual pueda evaporarse la  transpiración. El cuero puede absorber mucha humedad, la cual “exuda” cuando los zapatos no están un uso. Para apoyar el pie, el contrafuerte (guarnición del talón) y el  enfranque de la suela interna deberán ser firmes a fin de poder mantener la forma del zapato durante su uso y desgaste. Para facilitar el movimiento normal de tobillo y pie  al caminar, especialmente la parte del movimiento en la que el talón no toca el suelo y uno se mueve hacia adelante apoyándose sobre la parte delantera del pie, la suela  no debe ser rígida y debe tener una curvatura o, como decimos nosotros, debe tener cierto “movimiento de resorte en el área de los dedos”. El material de la suela externa  determina las propiedades amortiguadoras del calzado. Una suela externa de cuero no proporciona mucho amortiguamiento, mientras que los diferentes tipos de caucho  ofrecen mayor o menor elasticidad. La suela externa del zapato tiene una función de absorción de fuerza incluso cuando se corre de puntillas. La suela externa está en  contacto con la superficie sobre la cual camina la persona que calza el zapato. El material usado también determina si el zapato se deslizará y resbalará sobre el suelo o si,  por el contrario, brindará una buena tracción que evite el resbalamiento. Una suela externa gruesa y rígida brindará mayor protección contra piedras filosas y otras protuberancias del terreno, que una suela delgada. Por lo tanto, la elección del material de la suela externa depende del fin para el cual se ha diseñado el calzado: para el  baile de salón, un zapato elegante que se deslice fácilmente sobre la pista estará fabricado con una delgada suela de cuero; mientras que una bota de alpinismo tendrá una  uela de caucho gruesa y rígida, con una superficie moldeada para brindar protección y tracción. En el calzado deportivo, las propiedades amortiguadoras son muy importantes y algunas compañías famosas han realizado muchas investigaciones al respecto. En otras palabras, un buen zapato es aquél que se ajusta bien a los pies de  quien lo calza y es adecuado para la ocasión. Al elegir su calzado, seleccione un zapato que no sea muy pequeño o angosto, pero tampoco muy largo o ancho. También es  importante que el calzado de los niños tenga un buen ajuste, aunque es comprensible que los padres prefieran comprar zapatos un poco más grandes para que los niños puedan “crecer con ellos”. Cuando uno tiene que estar de pie y caminar durante largos periodos, las propiedades amortiguadoras de la suela son mucho más importantes  que cuando uno permanece sentado la mayor parte del día. En climas cálidos, con frecuencia se usan sandalias. Las características de la suela antes descritas también se  aplican a las sandalias. Del mismo modo, las sandalias pueden fabricarse individualmente, de acuerdo con requisitos específicos. 


Uso y desgaste

Cuando se observan zapatos usados, puede constatarse que algunas personas desgastan los tacones de sus zapatos ya sea del costado exterior o del  costado interior. Cuando esto ocurre, el calzado debe repararse. Esta es la razón por la cual los niños no deben compartir zapatos con sus hermanos o  hermanas. Recuerde que el calzado es la base sobre la que nos mantenemos. Si el tacón está desnivelado, el cuerpo debe compensar y esta  compensación causa tensión en músculos y ligamentos.
 

Plantillas


¿Cuándo deben usarse plantillas?

 

Si un pie necesita un poco más de apoyo de lo que el calzado común puede  ofrecerle, puede usarse una plantilla en un zapato ordinario, siempre que quede  suficiente espacio para acomodar el pie. El uso de una plantilla puede recetarse para aliviar y corregir los siguientes problemas del pie:

  • Diferentes formas de pie plano: Algunas
    veces las cabezas de los huesos
    metatarsianos son prominentes y dolorosas
    y la piel podría presentar un espesor
    adicional debido a la presión y fricción. En
    este caso, una plantilla con una almohadilla
    para dichos puntos dolorosos es muy útil.
  • Un pie en forma de garra (cuando el pie
    tiene un arco alto y rígido) también puede
    apoyarse en una plantilla. Debe tenerse
    cuidado de que el arco no se haga todavía
    más alto. Debido a la forma del pie y de los
    dedos, suele ser difícil encontrar calzado
    adecuado para este pie, ya que la parte
    superior de los dedos engarfiados rozará
    contra la parte superior del zapato, lo que
    causará una fricción dolorosa en los dedos.
  • Mala alineación del pie (posición anormal
    de la extremidad).

 

Adaptaciones

En caso de problemas musculoesqueléticos, las siguientes adaptaciones individuales al calzado son posibles y recomendables.

1. Hemorragias recurrentes en las articulaciones de los tobillos

Por supuesto, la hemorragia deberá detenerse con terapia de reemplazo de factor y podría ofrecerse fisioterapia para tratar de restablecer el funcionamiento normal. Se cree que las ondas de impacto generadas cuando el talón golpea el suelo al  caminar, pueden ser causa parcial de hemorragias en las articulaciones. Por lo tanto, el material para amortiguar el impacto en el tacón y la suela del  calzado parece ser importante. Si se prefiere usar calzado con suela de cuero, el material de amortiguamiento puede colocarse al interior del zapato, debajo  el talón, para reducir la transferencia de energía. Existen cojinetes ya confeccionados (como los de marca Viscoheel); también hay plantillas hechas  de una sustancia de silicona gelatinosa que no sólo acomodan el talón, sino también parte del pie.

2. Artropatía de las articulaciones de los tobillos

a) En la  ayoría de los casos de artropatía hemofílica leve o moderada se presentará cierto dolor al estar de pie o al caminar. También habrá un rango de movimiento limitado,  con flexión dorsal nula o de sólo unos cuantos grados (una persona con esta limitación puede caminar de puntitas, pero no sobre sus talones sin que los dedos toquen el  suelo). Para caminar normalmente, la flexión dorsal es vital; por  ende, el calzado debería facilitar este movimiento. Además de las propiedades de amortiguamiento, la  forma de la suela del zapato debería facilitar el movimiento ondulante del paso. Tal adaptación de la suela se conoce como suela oscilante. Cuando el material de  amortiguamiento no se coloca dentro del zapato, sino en el talón del mismo, se conoce como cojinete de talón. Puede usarse una plantilla para dar apoyo a la forma  natural del pie. Preferiblemente, la plantilla debe estar hecha de corcho y cuero, tal vez con una capa intermedia suave, y no de metal o plástico ya que estos materiales son demasiado rígidos.

b) Artropatía severa de las articulaciones del tobillo y de la parte posterior del pie. Si el movimiento de estas articulaciones es doloroso con cada  paso, el diseño de un zapato ortopédico individual con la parte posterior elevada, ceñido estrechamente alrededor de los tobillos y con una barra de rodamiento o suela  oscilante puede fijar el tobillo y el pie en la posición menos dolorosa y facilitar el caminar. En lugar de este zapato ortopédico alto, puede fabricarse una tobillera para  artrodesis. Esta tobillera puede usarse con calzado común, siempre que el zapato sea lo suficientemente ancho para acomodar al pie con la tobillera y que la elevación del  tacón del zapato concuerde con la elevación del tacón de la tobillera. Tanto el zapato ortopédico como la tobillera deben fabricarse usando un molde de yeso. Al hacer el  molde de yeso, el pie deberá mantenerse en la posición más cómoda posible, tanto de pie como al caminar, y no deberá forzársele a mucha flexión dorsal. La  comunicación entre paciente, zapatero y médico respecto a las necesidades individuales y deseos del paciente es muy importante. Con materiales modernos y  conocimientos expertos es posible fabricar calzado liviano, cómodo y atractivo; el zapatero puede copiar diseños que estén de moda.

3. Pie equino

Por lo general, el pie  equino es consecuencia de una hemorragia previa en la pantorrilla que no recibió tratamiento adecuado. Si se requiere una elevación del talón menor a 3 cm., ésta puede añadirse bajo el tacón de un zapato normal. Si la elevación debe ser mayor a 3 cm. o si hay diferencia de tamaño entre los dos pies, será necesario un zapato ortopédico  hecho a la medida. Si se agrega demasiada elevación al tacón de un zapato ordinario se distorsionará la forma original del zapato. La parte de arriba se arrugará y el pie  se deslizará hacia delante, haciendo que los dedos se compriman contra la parte delantera del zapato. Una ventaja de los zapatos ortopédicos hechos a la medida es que  la parte de la elevación del tacón puede colocarse debajo de la plantilla del zapato, de manera que el exterior de ambos zapatos sea similar. Además, el técnico zapatero y  l médico también verificarán si hay discrepancia en la longitud de ambas piernas. Podría ser necesario ajustar el otro zapato a fin de poder acomodar el pie equino  cómodamente y asegurar una misma longitud de piernas.

4. Discrepancia en la longitud de piernas

Como se mencionó antes, el pie equino puede causar una discrepancia  en la longitud de las piernas. Una contractura en la cadera y/o en una rodilla también puede causar una diferencia en la longitud de las piernas. Hemorragias recurrentes en  as articulaciones de una rodilla o tobillo durante el período de crecimiento pueden ocasionar sobrecrecimiento, lo que dará por resultado una pierna más larga que la  otra. Si hay diferencia en la longitud de las piernas, se necesita elevación en uno de los zapatos. Como se mencionó antes, ésta puede colocarse dentro del zapato para  hacerla menos evidente. Sin embargo, si la diferencia en la longitud de piernas ha surgido recientemente debido a una nueva hemorragia, el zapato deberá alterarse  temporalmente. Si la contractura disminuye como resultado del tratamiento, el tacón o la elevación del zapato deberá readaptarse inmediatamente a la nueva situación. La  omunicación activa entre paciente, médico y técnico zapatero es vital.